La nómina elaborada por el máximo tribunal quedó integrada por Eliana Quezada, Maritza Villadangos, Carolina Figueroa, Juan Cristóbal Mera y Hernán Crisosto, este último resuelto mediante sorteo tras empatar en votos. El expediente ingresó al Ejecutivo para que el Presidente José Antonio Kast y el ministro Fernando Rabat propongan un nombre al Senado en un escenario marcado por los equilibrios políticos de la Cámara Alta.
El Pleno de la Corte Suprema formalizó la formación de la cinquena para proveer la vacante producida tras la destitución del exministro Diego Simpertigue Limare. La sesión extraordinaria, celebrada el 19 de octubre de 2026 bajo la presidencia de la ministra Gloria Ana Chevesich Ruiz, cerró la etapa de selección judicial para llenar la plaza abierta por la acusación constitucional aprobada por el Congreso en el marco de la llamada “trama bielorrusa”.
La nómina enviada al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos quedó integrada en primer lugar por la ministra de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Eliana Quezada Muñoz, quien accedió a la quina por derecho propio al encabezar el Escalafón General de Antigüedad del Poder Judicial. A ella se sumaron las magistradas Maritza Villadangos Frankovich, de la Corte de Apelaciones de Santiago, y Teresa Carolina Figueroa Chandía, de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, quienes alcanzaron las mayorías más altas del Pleno al concitar 10 votos cada una. La lista incluyó asimismo al ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Juan Cristóbal Mera Muñoz, quien obtuvo 7 respaldos entre los miembros del máximo tribunal.
La definición del quinto cupo requirió la aplicación del mecanismo de desempate por sorteo previsto en la reglamentación interna. Tras el escrutinio de los votos, se registró una igualdad a 6 sufragios entre el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Hernán Crisosto Greisse, y la ministra de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Sylvia Pizarro Barahona. En el desglose de la votación, la presidenta Gloria Ana Chevesich emitió su voto por ambos postulantes, resultando favorecido Crisosto en el sorteo posterior. Cabe señalar que tres de los integrantes de la nómina, Quezada, Mera y Crisosto, han ejercido como ministros suplentes de la propia Corte Suprema durante el presente año.
Con el envío del expediente administrativo al Ministerio de Justicia, la definición del nombramiento se traslada al ámbito del Poder Ejecutivo. El Presidente José Antonio Kast, junto al ministro de la cartera, Fernando Rabat, deberá seleccionar a uno de los cinco candidatos para someter su nombre a la ratificación del Senado. Se trata de la tercera quina que debe resolver la actual administración para el máximo tribunal, luego de la nominación de Dinko Franulic en la vacante de Sergio Muñoz y la ratificación de Marisol Rojas en el cupo de María Teresa Letelier.
En el ámbito parlamentario, tras el acuerdo transversal que viabilizó la llegada de Rojas a la Corte Suprema, en sectores de la oposición existe la expectativa de que el cupo de Simpertigue sea asignado a un perfil judicial cercano a la centroizquierda, preservando los equilibrios al interior del máximo tribunal.




