El tribunal decretó la prisión preventiva para los dos tíos de la joven de 29 años, cuyo rastro se perdió en mayo pasado. Tras la formalización, el fiscal regional Marcos Pastén detalló un complejo entramado de explotación, una “doble vida” bajo amenaza y las pericias tecnológicas de georreferenciación que sitúan las últimas señales de los teléfonos en la ribera del río Mapocho.
Sigue la investigación penal para esclarecer la desaparición de Makarena Tolosa Cárdenas (29)El tribunal decretó la medida cautelar de prisión preventiva para los tíos de la víctima, identificados como Orlando (O.C.U., de 49 años) y Francisco (F.J.U.C., de 55 años), tras ser formalizados por el Ministerio Público como presuntos autores del delito de secuestro con homicidio. Con un plazo de 180 días fijado para el desarrollo de la indagatoria, la fiscalía apunta a un crimen planificado y ocultado de forma concertada por ambos imputados.
El móvil de la “doble vida” y la explotación
La presentación de los cargos estuvo liderada por el fiscal regional Metropolitano Occidente, Marcos Pastén, quien expuso una hipótesis delictiva basada en una compleja relación de asimetría y abuso entre la víctima y el imputado de 49 años. De acuerdo con el persecutor, el sospechoso se habría aprovechado de manera sistemática de la posición de vulnerabilidad de su sobrina.
“Se trata de una mujer a quien él violenta, explotándola sexualmente, y luego agresiéndola al punto de hacer desaparecer su cuerpo, sostenemos que estamos en presencia de un secuestro con homicidio de perspectiva de género”, ahondó el fiscal regional tras la audiencia de formalización.
El persecutor detalló que Orlando mantenía un comportamiento reservado que determinó de forma directa el fatal desenlace del caso. Según Pastén, el imputado “se sintió amenazado con que se develara la doble vida que él llevaba. Aparentaba ser una persona de hogar, trabajadora, padre de familia. Además, era un consumidor de droga, de alcohol”. En esa línea, el Ministerio Público indaga un domicilio tipo cité en Pudahuel donde el sospechoso trasladaba a mujeres para solicitarles favores sexuales a cambio de pagos en dinero.
Para sustentar esta línea de investigación, la fiscalía expuso un detallado informe de movimientos financieros que vincula económicamente a los familiares. Los registros de cuentas bancarias revelaron la existencia de 49 transferencias de dinero realizadas por uno de los imputados hacia la joven de 29 años entre el año 2025 y la fecha de su desaparición, flujos que el ente persecutor asocia preliminarmente a pagos por servicios sexuales.
El engaño de la última jornada en Pudahuel
La reconstrucción de los hechos presentada por la fiscalía sitúa el inicio de la agresión el pasado 8 de mayo. Aquella tarde, Makarena acudió al citado inmueble en Pudahuel para reunirse con sus tíos. De acuerdo con los antecedentes del Ministerio Público, la reunión tenía como propósito inicial realizar un intercambio de dinero por un monto de $20 mil y facilitarle la adquisición de un dispositivo celular.
“Makarena va al domicilio, a nuestro juicio, engañada, bajo el pretexto que se le iba a hacer entrega un teléfono celular que ella había solicitado o que se le había ofrecido”, indicó el fiscal Pastén sobre las dinámicas de captación que habrían utilizado los imputados.
Una vez al interior del cité, y tras concretarse el intercambio monetario, los tres familiares consumieron alcohol y drogas. Para los investigadores, la ingesta de estas sustancias resultó determinante en el curso de las acciones posteriores. Según el persecutor, “el consumo de drogas y alcohol provocó que, en un momento determinado, decidieran secuestrarla y hacer desaparecer su cuerpo”.
Posteriormente, las cámaras de seguridad del sector registraron a la joven y a sus tíos desplazándose por la comuna de Pudahuel hasta abordar un bus del sistema de locomoción colectiva Red Movilidad con dirección a Cerro Navia. Esta última ruta de transporte público es considerada por la fiscalía como una maniobra de traslado forzado sin justificación lógica.
“Salen de este domicilio con dirección hacia Cerro Navia en un bus de la locomoción colectiva, en una acción absolutamente desconcertante, porque en realidad no había ningún fundamento. Por lo tanto, lo único que nosotros podemos pensar es que la llevan engañada, y posteriormente, venciendo su voluntad, la privan de libertad, la matan y ocultan su cuerpo”, detalló Pastén sobre el recorrido final que quedó registrado en las bitácoras policiales, según reveló Emol
El cerco técnico y la búsqueda del cuerpo
El sustento técnico de la imputación fiscal descansa en el análisis de las telecomunicaciones. La fiscalía expuso ante el tribunal el informe de triangulación de las antenas de telefonía celular asociadas a los dispositivos de los involucrados, herramienta tecnológica que permitió reconstruir los desplazamientos de los imputados y de la víctima.
El rastro digital de Makarena se extinguió de manera definitiva durante ese trayecto. Según confirmaron los informes técnicos en la audiencia, la última señal asociada a su teléfono celular fue detectada en Cerro Navia, específicamente en las inmediaciones de la Costanera y el río Mapocho. Desde ese momento, no ha sido posible registrar nuevas comunicaciones o señales del aparato.
Mientras los dos tíos de la víctima cumplen la medida de prisión preventiva tras ser considerados un peligro para la seguridad de la sociedad, los equipos especializados del Ministerio Público y las policías continúan con las faenas de rastreo para dar con el paradero de la joven. Al respecto, la resolución del tribunal recordó que el proceso penal se encuentra en etapa de investigación y que, bajo el artículo 4 del Código Procesal Penal, se debe respetar la presunción de inocencia de los imputados hasta que no exista una sentencia condenatoria firme en su contra.




