El Ministerio Público descartó preliminarmente la intervención de terceros o una acción intencional en la caída del niño de 9 años desde un noveno piso en Santiago Centro. La Unidad de Flagrancia de la Fiscalía Centro Norte encomendó a la PDI y al Lacrim periciar el elemento de protección del dormitorio para determinar si presentaba fallas previas o si cedió producto del impacto.
La Fiscalía Metropolitana Centro Norte enfoca las primeras diligencias investigativas en la resistencia y estado de conservación de los elementos de seguridad de un departamento en Santiago Centro, tras la muerte de un niño de 9 años que cayó desde el noveno piso de un edificio durante la tarde del domingo 20 de septiembre. El hecho se registró en un inmueble ubicado en la intersección de calle San Diego con General Gana, en el sector del barrio Franklin, donde la víctima residía junto a su núcleo familiar.
De acuerdo con las primeras determinaciones fijadas por el órgano persecutor, la principal línea de trabajo apunta a un hecho de carácter accidental. El fiscal de la Unidad de Flagrancia, Manuel Silva, confirmó que la malla de protección del inmueble resultó dañada en el suceso, precisando que “la malla está rota, pero hay que determinar por qué ocurre”. En esa línea, el objetivo central de las pericias busca esclarecer si el material de contención presentaba fallas estructurales o desgaste previo, o si la rotura se produjo de forma sobreviniente a causa del peso e impacto de la caída del menor.
La reconstitución del entorno y el trabajo de la BH
En el plano de la dinámica del grupo familiar, las indagatorias de la fiscalía permitieron establecer que el niño —de nacionalidad dominicana— se encontraba en la vivienda al momento de registrarse la emergencia junto a sus padres y otros integrantes de su grupo familiar de seis personas. Sin embargo, el fiscal Silva aclaró que al momento de la precipitación el menor no estaba acompañado de manera directa en el lugar específico del suceso: “Estaba con los padres la víctima (…) Entendemos que estaba solo en su pieza cuando ocurre el desenlace”.
Para el levantamiento de la evidencia física y audiovisual, el Ministerio Público instruyó la concurrencia de la Brigada de Homicidios (BH) Centro Norte de la Policía de Investigaciones (PDI) en conjunto con peritos del Laboratorio de Criminalística (Lacrim). Al respecto, el comisario de la BH, Danilo Sepúlveda, detalló las tareas en desarrollo señalando que “nos encontramos realizando diligencias junto al Laboratorio de Criminalística, a fin de periciar la malla exterior que mantenía el dormitorio desde donde se precipita el niño, y el levantamiento de cámaras de seguridad del edificio”.
Descarte de intencionalidad y fijación del sitio del suceso
Tras las primeras fijaciones en el sitio del suceso y el empadronamiento de testigos, el fiscal de la causa descartó preliminarmente hipótesis vinculadas a hechos punibles atribuibles a la acción de terceros o a actos deliberados, señalando que “no habría actuar intencional ni de la misma víctima ni de terceros”.
Con los peritajes a las cámaras de vigilancia y el informe técnico que evacúe el Lacrim respecto a la tensión y estado de los materiales de la ventana del dormitorio, la Fiscalía Centro Norte busca cerrar la reconstitución científica de la causa para remitir las conclusiones definitivas sobre la mecánica del accidente.




