El ministro de Defensa, Fernando Barros, intervino este martes en el debate sobre el futuro del penal de Punta Peuco y las condiciones de reclusión de los militares condenados por delitos cometidos durante la dictadura militar. En entrevista con Radio Cooperativa, el secretario de Estado se alineó con la postura de aplicar razones humanitarias para reos de avanzada edad, argumentando que “Hay gente que sufrió, perfecto. Hay gente que está condenada por la justicia en un régimen determinado, esas personas, si no están en su sano juicio, si son unos señores que tienen 90 años, no tiene nada de particular. No hay ninguna norma ni principio de piedad que inhiba de que esas personas cumplan la última parte de su sentencia, en casa”, enfatizó.
Para el jefe de Defesa, que se relaciona con las Fuerzas Armadas, donde pertenecieron la mayoría de estas personas condenadas, el cumplimiento de las penas en el recinto penitenciario para personas con salud severamente disminuida no cumple con los fines del derecho. “¿Qué justicia reparatoria va a haber cuando usted tiene un viejito que está gagá? ¿Qué reparación hay? Eso ya más bien no es justicia, no es el cumplimiento del objetivo del derecho penal. ¿Eso qué es lo que es? Es venganza”, fustigó el abogado respecto a los internos que padecen patologías como Alzheimer o demencia senil.
Cuestionamientos a la tipificación penal
En el plano jurídico, Barros puso en duda la aplicación de la figura de delitos de lesa humanidad para hechos ocurridos antes de que dicha conceptualización existiera en la legislación chilena. A su juicio, este tratamiento diferenciado resulta inequitativo: “se le está dando un manto como para explicar un tratamiento más gravoso y más duro que lo que le corresponde a cualquier chileno, lo que no es justo”.
Bajo esta premisa, el ministro insistió en la idea de permitir que los reos puedan acceder a beneficios por motivos de salud, independientemente de la naturaleza de sus crímenes. “Cuando hay razones humanitarias, cualquiera que sea el delito, ellas deben prosperar” para que así los internos “cumplan la última parte de su sentencia, en casa”, sostuvo Barros. En su visión, este paso es fundamental para el cierre de capítulos históricos, enfatizando que “no hay ninguna norma ni principio de piedad que inhiba de que esas personas cumplan la última parte de su sentencia, en casa”.
Archivos institucionales y DD.HH.
Consultado sobre la posibilidad de que las Fuerzas Armadas aporten nuevos antecedentes sobre el paradero de detenidos desaparecidos, el titular de Defensa descartó que existan documentos ocultos en las reparticiones actuales. Al respecto, fue enfático en señalar que “no hay archivos guardados donde están todos los antecedentes” y que la institución castrense actual no es la misma que gobernó en el pasado, por lo que la capacidad de cooperación en esta materia es limitada.




