La Fiscalía Metropolitana Oriente solicitó audiencia para formalizar una investigación en contra del ginecólogo de Clínica Alemana, Rodrigo Sáez Astaburuaga, por un cuasidelito de lesiones graves, tras no haber tratado la preeclampsia de Bárbara Ábalos, quien a sus 35 años y luego de que le practicaran una cesárea en dicho recinto médico, terminó con daños neurológicos severos permanentes y en un estado de mínima conciencia, similar al estado vegetativo
Este viernes 31 de julio, en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, la Fiscalía Metropolitana Oriente formalizará por el cuasidelito de lesiones graves al médico ginecólogo de Clínica Alemana, Rodrigo Sáez Astaburuaga. La acción judicial se sustenta en la falta de tratamiento oportuno y activo frente a la preeclampsia severa sufrida por Bárbara Ábalos Brañes durante y después de su embarazo gemelar en julio de 2020, lo que le provocó una hemorragia cerebral masiva y secuelas neurológicas permanentes de carácter irreversible, con estado de mínima conciencia.
Bárbara Ábalos Brañes, actualmente de 41 años, es madre de cuatro hijas de 8, 6 y las gemelas de 5 años e inició a comienzos de 2020 la atención de su tercer embarazo -de carácter gemelar- con el doctor Rodrigo Sáez Astaburuaga de Clínica Alemana, buscando un seguimiento especializado debido a antecedentes de riesgo, principalmente, su edad y embarazo múltiple.
El sábado 4 de julio de 2020, con 35 años y 33 semanas de gestación, ingresó a Clínica Alemana de Vitacura presentando malestar general, edema, sensación de ahogo y contracciones. En ese momento fue hospitalizada con un diagnóstico de sospecha de síndrome hipertensivo del embarazo, pero a las pocas horas se le suspendió el tratamiento. Una semana después, tras confirmarse el diagnóstico de preeclampsia, el sábado 11 de julio de 2020, se le practicó una cesárea, naciendo sus dos hijas sanas.
Sin embargo, en las horas posteriores al parto, Bárbara continuó con su presión elevada, sin contar con un monitoreo estrecho ni un tratamiento antihipertensivo. Tampoco se tuvo en cuenta la sensación de malestar que ella explicitaba al equipo médico.
El 13 de julio de 2020, dos días después de su parto, Bárbara comenzó con un cuadro convulsivo con compromiso de conciencia. El resultado fue una hemorragia cerebral masiva la que, tras descartarse otras afecciones, estuvo directamente vinculada a la preeclampsia no controlada.
A nivel mundial, la preeclampsia se presenta entre el 6% y 30% de los embarazos, mientras que en Chile esa cifra es entre el 7% y 10% y es, además, una importante causa de mortalidad materna, fetal y neonatal. De hecho, en Chile, las distintas variantes de la preeclampsia son una de las principales causas de la muerte materna y aumenta el riesgo de retardo de crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer, prematurez y morbimortalidad perinatal comparadas con el embarazo normal.
En el caso de Bárbara, la falta de seguimiento y tratamiento por parte del ginecólogo que será formalizado este viernes, la dejó en un estado de mínima conciencia, similar al estado vegetativo. Lo que debió ser la celebración del nacimiento de sus gemelas se transformó de manera abrupta en una devastación irreversible para Bárbara y todo su entorno familiar.
La familia debió abandonar Chile para trasladar a Bárbara a Houston, Estados Unidos, lo que ha implicado importantes costos económicos en hospitalizaciones, cirugías, tratamientos médicos y cuidados de enfermería, entre otros.
La audiencia de formalización fijada para este viernes 31 de julio en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago busca establecer la responsabilidad penal del ginecólogo de Clínica Alemana, Rodrigo Sáez Astaburuaga, ante la falta de un manejo clínico riguroso y oportuno de la preeclampsia, en un caso cuyas consecuencias humanas, afectivas y de salud persisten de forma permanente e irreparable.




