La exalcaldesa de Antofagasta arribó esposada al Aeropuerto Arturo Merino Benítez tras más de dos años de fuga en los Países Bajos. Tras su control de detención en el Centro de Justicia, se espera que inicie el cumplimiento de su pena de cinco años y un día, mientras su defensa alista una estrategia para abonar el tiempo que permaneció privada de libertad en Europa.
La escena en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, pasadas las 07:00 horas de este miércoles, marcó el cierre de uno de los capítulos de evasión judicial más seguidos de la última década. Karen Rojo Venegas, exalcaldesa de Antofagasta, descendió de un vuelo comercial esposada y escoltada por dos funcionarios de la PDI, tras ser entregada oficialmente por las autoridades de los Países Bajos. Sin emitir declaraciones y bajo la vigilancia del fiscal jefe de Antofagasta, Cristián Aguilar, la exautoridad fue trasladada de inmediato hacia el Centro de Justicia de Santiago.
El retorno de Rojo pone en marcha la ejecución de la sentencia dictada en enero de 2021 por el Tribunal Oral en lo Penal de Antofagasta, que la condenó a cinco años y un día de presidio efectivo. La justicia la halló culpable de los delitos de fraude al fisco y negociación incompatible en el denominado “Caso Main”, donde se acreditó el uso de cerca de $23 millones de la Corporación Municipal de Desarrollo Social para financiar una asesoría comunicacional personal destinada a su reelección entre 2015 y 2016.
Cronología de una huida
La exjefa comunal logró eludir la acción de la justicia en marzo de 2022, apenas horas después de que la Corte Suprema confirmara su condena. Al no contar con medidas cautelares vigentes en ese momento, Rojo abordó un vuelo hacia Europa, instalándose en la localidad de Ter Apel, en los Países Bajos, donde incluso intentó tramitar una solicitud de asilo.
Su libertad terminó en julio de 2022, cuando fue capturada tras una orden de detención internacional. Desde entonces, el proceso de extradición se extendió por cuatro años debido a las sucesivas apelaciones de su defensa en tribunales neerlandeses, las cuales finalmente fueron desestimadas, permitiendo su entrega a Chile este miércoles.
El escenario judicial inmediato
Tras su arribo, Rojo debe enfrentar el respectivo control de detención y, eventualmente, una formalización por el delito de fuga, sumando un nuevo flanco a su situación procesal. Desde el punto de vista del cumplimiento de la pena, su defensa ya ha manifestado que solicitará que la exautoridad sea derivada a la cárcel de mujeres de San Joaquín.
Un punto clave que marcará las próximas semanas en tribunales será la determinación del tiempo real que Rojo pasará tras las rejas en Chile. Dado que la exalcaldesa permaneció privada de libertad en el país europeo durante gran parte de su proceso de extradición, sus abogados buscarán que ese periodo sea abonado a la condena principal, lo que podría reducir significativamente su estancia en un recinto penal nacional.




