Una investigación de más de dos años liderada por el Ministerio Público y la PDI culminó con más de 40 detenidos y la incautación de armamento fabricado con impresoras 3D. El procedimiento, que abarcó desde Tarapacá hasta Aysén, pone el foco judicial en la falta de trazabilidad de las denominadas “armas fantasma”.
En una operación simultánea que se extendió por gran parte del territorio nacional, la Fiscalía Supraterritorial, liderada por Miguel Orellana (en la foto) en su primera gran intervención de este tipo, junto a la Fiscalía Occidente, desarticularon este miércoles la que se considera la mayor organización criminal dedicada al tráfico de armas de fuego detectada en Chile. El despliegue incluyó cerca de 100 allanamientos en 12 regiones del país, desde Tarapacá hasta Aysén, dejando un saldo de más de 40 personas detenidas, según informó radio Biobio
La indagatoria, que se prolongó por más de dos años, fue ejecutada operativamente por un equipo multidisciplinario de la Brigada Investigadora del Crimen Organizado (Brico) de la PDI. Según los antecedentes del caso, el trabajo de inteligencia permitió identificar una red con capacidad de distribución y fabricación, lo que motivó la intervención coordinada en diversos puntos estratégicos del país para desbaratar la cadena de suministro de bandas delictivas.
Durante los ingresos domiciliarios se logró incautar más de 50 armas de fuego, abundante munición, dinero en efectivo y elementos necesarios para la comercialización de este tipo de pertrechos. Sin embargo, el punto que genera mayor alerta en el ámbito judicial es el hallazgo de armas confeccionadas mediante impresión 3D.
Estas piezas, conocidas técnicamente como “armas fantasma”, representan un desafío crítico para el sistema de persecución penal, ya que al carecer de números de serie y otros elementos de identificación, su trazabilidad es inexistente. Esta característica dificulta su detección y, por sobre todo, la posibilidad de vincular el armamento con delitos específicos o rastrear su origen una vez que caen en manos de delincuentes.
Desde el Ministerio Público se indicó que el operativo es la culminación de una estrategia de largo aliento centrada en combatir los mercados ilícitos que sostienen la violencia en los barrios. En las próximas horas se entregarán mayores antecedentes sobre la formalización de los imputados y la estructura de esta organización, que operaba de manera ramificada a través de gran parte del país.




