En el marco de un procedimiento abreviado por el caso Factop, el exlíder del Grupo Patio fue condenado a cinco años de libertad vigilada intensiva y al pago de una multa de $700 millones. La clave de la sentencia fue su “colaboración eficaz”, donde desclasificó el pago de 10 mil UF al abogado Luis Hermosilla para gestionar permisos ante el Ministerio de Vivienda.
El escenario judicial para Álvaro Jalaff Sanz se despejó definitivamente este miércoles en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago. Tras meses de negociaciones bajo reserva, el empresario logró evitar una pena de presidio efectivo al ser condenado a cinco años de libertad vigilada intensiva, tras reconocer su participación en delitos de soborno, administración desleal y delitos tributarios vinculados a la arista Factop.
La resolución, dictada por la magistrada Ximena Rivera, ratificó el acuerdo alcanzado entre la defensa de Jalaff y el Ministerio Público, representado por los fiscales Juan Pablo Araya y Felipe Sepúlveda. Además de la pena sustitutiva, el tribunal impuso el pago de multas que ascienden a $700 millones: $220 millones a favor del Consejo de Defensa del Estado (CDE) y $500 millones para el Servicio de Impuestos Internos (SII).
El quiebre con Hermosilla: “Entregó a Lucho”
El giro más drástico en la investigación ocurrió antes de que se sellara el procedimiento abreviado. Según fuentes ligadas al caso, el empresario “entregó a Lucho”, rompiendo una vieja amistad de años con el abogado Luis Hermosilla. A cambio de beneficios procesales, Jalaff firmó un acuerdo de colaboración eficaz que le permitió una rebaja de dos grados en la prognosis de su pena.
En su declaración ante el ente persecutor, el imputado desclasificó el pago de coimas para destrabar el proyecto inmobiliario-industrial Parque Capital. “En total a Luis Hermosilla le pagué el equivalente a 10 mil UF por destrabar el proyecto Parque Capital. De ellas, aproximadamente 6 mil UF se le entregaron en dinero en efectivo y las restantes 4 mil UF por la vía de compensarlo con la deuda que él tenía con Factop”, atestiguó Jalaff.
Estos pagos, según la indagatoria, habrían tenido como fin agilizar los Informes Favorables de Construcción ante el Ministerio de Vivienda, entonces encabezado por Felipe Ward, utilizando la influencia de Hermosilla y sus nexos con Andrés Chadwick.
Una salida alternativa
El fiscal Juan Pablo Araya explicó que, debido al acuerdo y a que el procedimiento estaba “bastante acotado”, se pudo proponer una pena que no implica privación de libertad. Al respecto, el abogado defensor Hugo Rivera manifestó su satisfacción con el resultado, señalando que “se han cumplido plenamente todos los objetivos con una pena que va a estar bajo una vigilancia”.
Rivera añadió que aceptar el procedimiento abreviado “fue una decisión bastante difícil que tomara el cliente (…) pero la vida a veces compela a las personas y tienen que tomar decisiones, más cuando tienen que buscar la paz y la felicidad de la familia”.
El contexto de la “bicicleta” financiera
La condena de Jalaff es solo una pieza de la compleja maquinaria de facturas ideológicamente falsas montada por los hermanos Daniel y Ariel Sauer en Factop. De acuerdo con la Fiscalía, este esquema fue utilizado para dotar de liquidez a los Jalaff, quienes llegaron a acumular deudas por más de $22.000 millones.
Entre 2019 y 2021, Álvaro Jalaff habría autorizado transferencias por más de $1.054 millones desde Parque Capital hacia sus cuentas personales, lo que incluso motivó una querella por administración desleal por parte del propio Grupo Patio en su contra. Con este fallo, el empresario cierra su flanco penal personal, mientras el Ministerio Público mantiene el cerco sobre Luis Hermosilla por cohecho y tráfico de influencias, ahora con el testimonio de su exaliado como prueba central.




