El 4° Juzgado de Garantía de Santiago imputó al abogado penalista en la arista que indaga el traspaso de información reservada y el favorecimiento a causas políticas a cambio de gestiones laborales. La audiencia profundizó el cerco judicial sobre el entramado que mantiene al expersecutor regional en Capitán Yáber, mientras querellantes instan a la Fiscalía a avanzar hacia una imputación formal contra el exministro Andrés Chadwick.
El 4° Juzgado de Garantía de Santiago formalizó por el delito de soborno al abogado Luis Hermosilla Osorio, en el marco de la arista penal del Caso Audios que investiga los presuntos actos de corrupción ejecutados junto al exfiscal regional Metropolitano Oriente, Manuel Guerra Fuenzalida. La imputación, conducida por el fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, situó al penalista como el articulador de un esquema de entrega de beneficios e información estratégica en procesos judiciales de alta connotación pública entre los años 2015 y 2021.
La audiencia de formalización abordó el entramado de comunicaciones informales y acuerdos ilícitos sostenidos entre Hermosilla y Guerra durante el quinquenio en que este último encabezó la Fiscalía Oriente. La tesis del Ministerio Público y del Consejo de Defensa del Estado (CDE) —organismo querellante en la causa— sostiene que el exfiscal entregó sistemáticamente antecedentes confidenciales de causas bajo su custodia a cambio de gestiones para asegurar su futuro laboral y remuneraciones privadas tras su salida de la institución.
La caída de Guerra y la “subordinación” de la persecución penal
La formulación de cargos contra Hermosilla representa el correlato procesal de la prisión preventiva que cumple Manuel Guerra desde el pasado 19 de marzo de 2026 en el anexo penitenciario Capitán Yáber, medida cautelar inédita para un exinvestigador de su rango en la historia del sistema procesal penal chileno. Guerra se encuentra imputado como autor de los delitos reiterados de cohecho agravado, prevaricación administrativa y violación de secreto.
Al decretar la privación de libertad del expersecutor, el juez de garantía Guillermo Rodríguez dio por acreditada una secuencia de 15 hechos ilícitos, concluyendo que la conducta de Guerra implicó “la materialización concreta de un acuerdo ilícito” caracterizado por cinco años de comunicaciones soterradas. En su resolución, el magistrado enfatizó la existencia de un “daño sistemático e irreversible a la confianza institutional del ministerio público”, al tiempo que el fiscal Carrera recalcó que “durante más de cinco años el señor Manuel Guerra, subordinó los intereses de la institución a un grupo político determinado”.
Las causas intervenidas: el giro en Penta, Dominga y el caso Ossandón
La carpeta investigativa detalla que la relación entre Hermosilla y Guerra derivó en decisiones procesales que alteraron el curso de investigaciones clave que comprometían a figuras de la derecha y al entorno del expresidente Sebastián Piñera.
Entre las intervenciones más relevantes figura el Caso Penta. Tras asumir el control de la causa, Guerra eliminó los delitos de soborno imputados a los controladores del holding, Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín, modificando además la acusación por cohecho contra el exsubsecretario Pablo Wagner por enriquecimiento ilícito, lo que derivó en la condena a clases de ética para los empresarios y la salida de los fiscales Carlos Gajardo y Pablo Norambuena del Ministerio Público. Asimismo, otorgó la suspensión condicional del procedimiento al senador Iván Moreira, acuerdo coordinado por mensajes con Hermosilla al margen del equipo investigador y de las directrices de la Fiscalía Nacional.
En el caso Exalmar-Dominga, Guerra asumió personalmente la tramitación y promovió en 2017 un rápido sobreseimiento definitivo en favor de Sebastián Piñera previo a la elección presidencial, omitiendo diligencias sobre cláusulas suscritas en Islas Vírgenes Británicas que posteriormente forzaron la reapertura de la causa. A ello se sumó el sobreseimiento de Santiago Valdés, exadministrador electoral de Piñera investigado por boletas falsas, hito que el propio Guerra celebró en un chat con Hermosilla señalando: “Es bueno ir saliendo de los cachos”.
Respecto de las indagatorias contra el senador Manuel José Ossandón por tráfico de influencias, los registros revelaron que Guerra anticipaba fechas de formalización y consultaba directamente a Hermosilla: “¿Qué quiere el gobierno respecto de Ossandón?”. Adicionalmente, en el contexto del estallido social de octubre de 2019, el exfiscal gestionó una reunión privada con el entonces Mandatario en el domicilio de Andrés Chadwick para entregarle datos estratégicos de causas en curso.
El “crédito corruptivo” y la contratación en la Universidad San Sebastián
El Ministerio Público sostiene que las resoluciones contrarias a derecho dictadas por Guerra constituyeron la acumulación de un “crédito corruptivo” que se liquidó con su salida del órgano persecutor. Mientras ejercía el cargo, el exfiscal solicitó insistentemente a Hermosilla alternativas de inserción laboral. En uno de los diálogos por WhatsApp de marzo de 2020, Guerra expresó: “si me voy me puedes tener de medio pollo”, a lo que el penalista respondió: “¡Tienes oficina conmigo de inmediato!”. En paralelo, el persecutor impulsó gestiones frustradas para ser nombrado consejero del Consejo de Defensa del Estado.
El beneficio concreto se materializó en julio de 2021 con su contratación como docente en la Universidad San Sebastián (USS), con una remuneración bruta de $6,3 millones mensuales por una jornada de 22,5 horas semanales, contrato suscrito el día previo a presentar su renuncia ante la Fiscalía Nacional. Frente a las dudas sobre su contratación, Guerra escribió a Hermosilla para confirmar el avance de las tratativas, recibiendo como respuesta que “Andrés habló con ellos”, en referencia a las gestiones realizadas por el exministro del Interior, Andrés Chadwick.
Una reciente fiscalización de la Superintendencia de Educación Superior incorporada al expediente penal formuló cargos contra la USS, estableciendo que la llegada de Guerra y de otros 18 académicos vinculados a Chile Vamos se realizó sin concurso público, con sueldos fijados arbitrariamente y sin exigir los compromisos académicos previstos en el reglamento docente.
El rol de Andrés Chadwick y las pericias a los chats de Telegram
La formalización de Hermosilla vuelve a poner el foco sobre la situación procesal de Andrés Chadwick, quien mantiene la calidad de imputado en la causa. Querellantes como el abogado Mauricio Daza insistieron en que existen antecedentes suficientes para que el Ministerio Público formalice al exministro, acusando que su figura aparece de manera recurrente en la coordinación de las salidas alternativas de los casos de corrupción política.
En esa línea, el fiscal Mario Carrera confirmó que peritos informáticos lograron acceder a uno de los teléfonos de Hermosilla y se encuentran analizando más de 12 mil páginas de conversaciones sostenidas a través de la aplicación Telegram. Dichos registros darían cuenta de discusiones reservadas sobre el control de las querellas en el Servicio de Impuestos Internos y el seguimiento de las causas que afectaban al entorno del gobierno de la época, diligencias que podrían derivar en una ampliación de las formalizaciones en el tribunal capitalino.




