Arturo Prat Chacón: sesquicentenario de su juramento como abogado

Ago 3, 2026 | Opinión

Por Ernesto Vásquez
Profesor Asistente
Escuela de Derecho
Universidad de Chile

En nuestro calendario se da cuenta del sesquicentenario (150 años) del juramento como abogado de un héroe sin igual, el Capitán don Arturo Prat Chacón, un 31 de julio de 1876, ante la Corte Suprema de Justicia. Al recorrer la historia de Chile podríamos hacer una lista de innumerables hombres y mujeres que dejaron huella indeleble en lo humano, artístico, intelectual o profesional. Dicha nómina, siendo amplia, merecería reparos o discusiones, por la inclusión o exclusión de algún nombre.

Sin embargo, si hemos de reconocer a un único personaje histórico que abraza nuestro emblema con una cualidad humana superior y que lo ha relevado a ser el héroe de nuestra República, su nombre se eleva cual símbolo de la estrella solitaria que luce gallarda en el azul cielo de nuestra bandera y no existirá alguien que pueda discutir que ese sitial supremo es de Prat. Ello, también resuena en los rincones del magno edificio de Pío Nono, cuna de ilustres juristas y abogados, hombres y mujeres de talla universal, empero, su figura resalta por virtudes múltiples, imposibles de igualar. Aquel, además, nos une por la riqueza infinita de su conducta: su caballerosidad, su entrega absoluta, su amor por su familia y la patria, no poseen discusión alguna.

Un personaje que ha traspasado los mutros de la Casa de Bello y nuestras fronteras y por ejemplo, se ha posado como uno de los tres testimonios de heroísmo, que se declaman en la Escuela Naval japonesa, como dignos de ser estudiados como directriz de vida y virtud ejemplar.

Si hasta nuestra nobel Gabriela Mistral, lo inmortalizó con su prosa, afirmando: “No necesitamos recurrir ni a Grecia, ni Roma, si Prat fue toda Esparta”

Cada 21 de mayo en muchos lugares del país, se recuerda la gesta de Iquique que tanta gloria le dio a nuestra historia patria. Así lo ha sabido y escuchado muchas generaciones y así lo escuché en la modesta Escuela 247 en la antigua Barrancas y luego, en el emblemático Liceo Valentín Letelier, este último, un brillante intelectual cuyo busto en homenaje está a algunos metros del que recuerda al héroe de Iquique en el primer piso del edificio de Pío Nono, quienes como Matilde Throup; han sido los más brillantes egresados de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

Tal como nos lo recuerda el profesor Mario Arnello: “El 26 de julio de 1876, poco menos de tres años antes de su muerte en el Combate Naval de Iquique, Arturo Prat presentó su tesis “Observaciones a la Lei Electoral Vijente”(sic), que le permitió cinco días después transformarse en el primer oficial de la Armada de Chile en recibirse de abogado, a los 28 años de edad. Arturo Prat combinó su carrera naval con el estudio y el ejercicio del Derecho, siendo el primer oficial en servicio activo de la Armada en recibir el título de abogado”.

El Profesor Arnello, siempre ha destacado la disciplina y los esfuerzos que debió realizar Prat para estudiar, su compromiso con las causas difíciles, habiendo ejercido como abogado desde su titulación hasta su muerte en aquel acto heroico universalmente reconocido. Entre las dificultades que debió enfrentar Prat, resaltó los continuos traslados y diferentes tareas que debió asumir, pues –se ilustra- Prat tuvo una ruta de vida, en base en la ciudad de Valparaíso, en el cual combinó su profesión letrada con su carrera en la Armada.  La vida jurídica del héroe fue breve, pero fructífera, hizo en algo menos de tres años, los que otros no hacen en tres décadas y fungió, a lo largo de su vida, como un estudioso del tema electoral, así como un defensor comprometido con la justicia y el Derecho.

Por ello, el 21 de mayo de cada año, junto con conmemorar la gesta heroica de Prat y sus hombres en Iquique, también se celebra el día del abogado y abogada, conmemorando además en este mes de julio, un hito histórico para la abogacía, esto es, el sesquicentenario del juramento del abogado Arturo Prat, quien no sólo es la expresión humana y virtuosa de la estrella que está rubricada en nuestro pabellón patrio, es además una ruta de disciplina y compromiso, que dable es ser analizada por los estudiantes y profesionales del derecho y obviamente, su vida entera, pues debe ser el manual básico de quienes desean asumir desafíos en la vida pública y especialmente los abogados, con entereza, integridad y amor por el país, como lo hizo el inmortal Arturo Prat Chacón.

 

 

 

 

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