ADN negativo confirmó inocencia de adulto mayor imputado por violación en hogar de ancianos

Sep 18, 2020 | Actualidad

Un hombre de 69 años fue acusado de violar a una mujer de 77 años que residía en una residencia de ancianos en la comuna de Macul.  La causa terminó tras el sobreseimiento definitivo del imputado, solicitud a la cual la fiscalía no se opuso.

La impresión para José fue fuerte. Estaba compartiendo con Raúl, su vecino y amigo, cuando golpearon a su puerta. Dos hombres, que se identificaron como detectives, ingresaron a la casa. Se asustó, porque pensó que podían traerle alguna mala noticia.

Pero fue mucho peor que eso. Le dijeron que tenían una orden de detención en su contra, por la violación de una mujer de 77 años en un hogar de ancianos de Macul, donde su esposa hacía transportes de personas. Pese a sentir una cierta descompensación, el jubilado de 69 años, de irreprochable conducta anterior, tuvo la claridad de negar las acusaciones, no sólo porque él jamás haría una cosa así, sino porque a su edad no estaba en condiciones de cometer un ataque de ese tipo.

José pasó por primera vez una noche en una celda. Al día siguiente, antes de su audiencia de control de detención, pudo contarle su drama al defensor penal público Nelson Salas. El abogado creyó en su inocencia y su convicción de fortaleció al ver los antecedentes de la Fiscalía.

El hecho denunciado habría ocurrido en agosto de 2019. La esposa de José viajó al extranjero, por lo que él debió hacerse cargo del transporte de ancianos en el hogar en el que ella prestaba servicio. El día 13 debió transportar a Berta al Centro de Salud Familiar (Cesfam) «Padre Hurtado» de la comuna, donde asistía a kinesioterapia y a talleres junto a otra adulta mayor.

Al terminar la jornada en el hogar, cuando la cambió de ropa, la dueña del recinto notó señales de agresión sexual en la mujer.

“La cuidadora fue gravitante en la imputación a don José, ya que ella le preguntó ‘qué te hizo ese viejo’. Eso fue claramente sugestivo, más aún cuando la víctima padece el mal de Alzheimer”, explicó Nelson Salas.

Según el abogado, “los dichos de la víctima eran contradictorios, ya que en su primera declaración su relato de los hechos fue totalmente distinto”. En esa primera declaración, Berta A. F. dijo que el imputado la llevó a su casa y que “en el living él me sube mi vestido…”, indicando que contra su voluntad habría concretado la violación.

Pero en su segundo testimonio agravó el relato literal: “Me mostró su casa y al llegar al dormitorio principal, me empujó a la cama… Me quitó la ropa de un tirón, pantalón y ropa interior”.

El defensor público agregó que en ambas declaraciones la víctima afirmó que después de la agresión huyó y llegó corriendo al hogar, en circunstancia que ya estaba claro que ella volvió en el transporte del imputado. Subrayó también que la víctima dijo que quien la atacó fue alguien que trabajaba en el hogar de ancianos y que su defendido nunca ha trabajado ahí.

A la audiencia de formalización de José llegó Raúl, su vecino, quien al escuchar los supuestos hechos ofreció a la defensa prestar declaración, pues aseguró que a las 14:00, hora de la supuesta violación, él estaba con José conversando en su casa. La defensa pública planteó también que los resultados de las pericias a los restos biológicos encontrados permitirían acreditar la inocencia de su defendido.

A pesar de que la defensa representó las diversas inconsistencias de la denuncia, la fiscal Carolina Fuentes solicitó la prisión preventiva para el imputado. Sin embargo, la magistrada Verónica Sepúlveda, del 13° Tribunal de Garantía de Santiago concordó con los cuestionamientos de la defensa y rechazó la solicitud.

Pero la fiscal apeló verbalmente, por lo que José debió pasar otra noche en el calabozo, al menos hasta que la Corte de Apelaciones de Santiago resolviera el recurso.

“Esta nueva jornada privado de libertad era preocupante, ya que por su edad y por las enfermedades crónicas que padece –hipertensión y diabetes en etapa de insulinodependiente-, don José está sin duda en el grupo de riesgo de contagiarse con Covid 19”, advirtió el abogado.

Afortunadamente, la Corte confirmó la resolución que rechazó la prisión preventiva y don José recuperó su libertad.

MÁS PRUEBAS ACREDITAN INOCENCIA
Pero la persecución penal en contra de José se mantuvo, así que la defensa pública y sus cercanos se avocaron a acumular más pruebas.

Su esposa Érica, ya de vuelta en Chile, consiguió los testimonios del kinesiólogo y de la otra anciana que fue transportada al Cesfam. Ambos aseguraron que la mujer llegó al centro y estuvo en la actividad programada. A la hora indicada, José llegó a buscar a las dos adultas mayores para dejarlas en el hogar.

“Teníamos suficientes pruebas para acreditar que José era totalmente inocente del delito, pero aún faltaba el resultado del examen de ADN. Teníamos que esperar eso para pedir el sobreseimiento definitivo”, explicó el defensor.

Finalmente se conocieron los resultados del examen, que confirmaron la convicción de la defensa: test negativo. Con ese antecedente científico irrefutable, Nelson Salas solicitó el sobreseimiento definitivo por inocencia, lo que fue acogido por la jueza Claudia Godoy, del mismo tribunal de garantía, y sin oposición de la Fiscalía.

Fuente: Defensoría Penal Pública.

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