El Ministerio de Justicia relicitará únicamente la administración del penal tras una orden del 17° Juzgado Civil que paralizó las obras de la infraestructura penitenciaria de US$ 285 millones. La resolución mantiene en suspenso la creación de módulos para líderes del crimen organizado a la espera del desenlace en los tribunales.
El Ministerio de Justicia y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) decidieron postergar la construcción de la nueva cárcel de máxima seguridad proyectada en los terrenos contiguos al penal Santiago 1, excluyendo la edificación de dichos módulos del próximo concurso de concesión del recinto. La decisión implica que el nuevo proceso de licitación se limitará exclusivamente a la operación y administración del establecimiento penitenciario, dejando fuera las obras de ampliación destinadas al alta y máxima contención de internos.
El giro en el diseño gubernamental responde de forma directa al freno impuesto por la justicia civil. La Municipalidad de Santiago, encabezada por el alcalde Mario Desbordes, presentó una acción legal que derivó en una resolución del 17° Juzgado Civil de Santiago, tribunal que ordenó paralizar cualquier trámite administrativo relativo al desarrollo del proyecto en el sector de Rondizzoni.
La iniciativa congelada había sido anunciada el 18 de julio de 2024 por el entonces presidente Gabriel Boric como una medida central de la estrategia estatal contra la delincuencia organizada. En aquella oportunidad, el mandatario sostuvo: “He instruido la construcción de un nuevo recinto especial de alta y máxima seguridad (…) Esto permitirá el control efectivo de los criminales líderes de las bandas organizadas”.
El proyecto original contemplaba la edificación de tres módulos de alta seguridad y uno de máxima seguridad dentro del denominado Barrio Penitenciario, con una inversión pública estimada en 285 millones de dólares. Pese a que el plan fue ratificado y respaldado por las autoridades de la administración del Presidente José Antonio Kast, la resistencia del municipio capitalino terminó por bloquear la ejecución de las bases de licitación en los plazos previstos.
Desde la Subsecretaría de Justicia confirmaron el nuevo escenario operacional y legal de la licitación: “Las obras de ampliación contempladas no podrán ejecutarse mientras no se resuelva el recurso presentado por la Municipalidad de Santiago. Por ello, el llamado a licitación incluirá únicamente la operación del recinto, sin obras de ampliación”.
De acuerdo con los registros oficiales, el contrato de concesión vigente en Santiago 1 vence el 8 de noviembre de 2027. El cronograma inicial del MOP fijaba la adjudicación de las obras para el primer semestre de 2027, el inicio de las faenas en 2029 y la puesta en servicio de los pabellones para 2031, plazos que quedan en suspenso a la espera de un pronunciamiento definitivo en sede judicial.
La postergación de Santiago 1 se enmarca en una revisión más amplia del plan de infraestructura del MOP, repartición que también diferirá las licitaciones de la nueva concesión del Centro de Justicia de Santiago y la renovación de los contratos del Grupo 1 (Alto Hospicio y La Serena), Grupo 1.2 (Rancagua), Grupo 2 (Antofagasta y Biobío) y Grupo 3 (Valdivia y Puerto Montt), cuyos vencimientos operarán entre finales de 2027 y 2028.




