La caída de dos nuevos efectivos PDI revela cómo se armó por dentro el falso cuartel policial en el caso Fodich

Oct 9, 2026 | Actualidad

El Departamento de Asuntos Internos de la policía civil identificó a un inspector que amobló la oficina del centro de Santiago donde se extorsionó a comerciantes chinos y a un exefectivo de Coquimbo que vendía datos del sistema informático. La Fiscalía Supraterritorial asumió la formalización de ambos ante el Séptimo Juzgado de Garantía.

El avance de las indagatorias sobre la organización criminal asociada al exfiscal Vinko Fodich sumó un nuevo hito procesal tras la captura y formalización de dos nuevos funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI). La diligencia, liderada por el Departamento de Asuntos Internos de la propia institución policial, permitió identificar a dos efectivos que prestaban soporte logístico e información de inteligencia a la estructura dedicada al secuestro extorsivo y la exacción de dinero a ciudadanos extranjeros.

Los imputados fueron puestos a disposición del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago por parte de la Fiscalía Supraterritorial, instancia que asumió la imputación de cargos en el marco del expediente conocido como el “Cuartel del Engaño”. Se trata del inspector Juan Cares, perteneciente a la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de La Pintana, y del exagente policial Manuel Figueroa, quien se desempeñaba en la PDI de Coquimbo. Aunque la investigación sitúa a ambos en un nivel de responsabilidad secundario en comparación con los ejecutores directos de los secuestros, sus roles resultaron clave para la operatividad de la banda.

En el caso del inspector Cares, quien se encontraba suspendido de sus funciones al momento de su detención, las pesquisas establecieron que pertenecía a la misma unidad policial que los otros tres detectives que ya se encuentran en prisión preventiva por esta causa. La función atribuida a Cares consistió en conseguir los elementos necesarios para amoblar y equipar la oficina clandestina ubicada en el centro de Santiago, recinto que la organización utilizó como fachada policial para amedrentar a sus víctimas. Fue en esa instalación donde los hermanos de nacionalidad china Mingkai y Mingxia Fu fueron retenidos y conminados a pagar $300 millones, desembolsando finalmente $30 millones.

Por su parte, el exagente Manuel Figueroa había renunciado a la institución semanas atrás, luego de que efectivos de Asuntos Internos incautaran sus equipos electrónicos en la ciudad de Coquimbo. La reconstrucción del caso determinó que Figueroa comercializaba datos extraídos desde los sistemas de información policiales de la PDI, insumos que eran utilizados por la cúpula delictual para seleccionar a las potenciales víctimas y planificar nuevas extorsiones.

La causa tuvo su punto de quiebre el pasado 9 de septiembre, fecha en que el exfiscal Vinko Fodich fue detenido en su oficina profesional en la comuna de Providencia. El caso al descubierto expuso la operación de un grupo que combinaba la participación de civiles, funcionarios policiales en activo y el exfiscal, estructurando una puesta en escena que simulaba procedimientos oficiales para exigir elevadas sumas de dinero a empresarios extranjeros.

Junto a Fodich y los dos nuevos imputados, la causa mantiene en prisión preventiva a los exdetectives Rodrigo Navarrete Umaña, Pablo Gajardo Romo y Sebastián Gajardo Rojas, formalizados por asociación ilícita, secuestro extorsivo y extorsión. En el plano civil, la lista de procesados incluye a Ángelo Stevens Aguilera y José Pinto Insunza, señalados como figuras centrales en las maniobras de lavado de activos del Clan Chen en Iquique, facción acusada de blanquear más de US$180 millones provenientes de fraudes internacionales. Asimismo, la nómina contempla a Exequiel Calderón Flores y a Luis Moraga Parisi, este último imputado por suplantar la función policial en los operativos ilegales y primo del excandidato presidencial Franco Parisi.

 

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