Nueva querella por extorsión apunta a la red del caso Fodich y revela “hoja de ruta” contra un abogado

Sep 22, 2026 | Actualidad

 La acción judicial interpuesta ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago expone que la organización indagada por la Fiscalía Supraterritorial no solo operaba contra ciudadanos de origen chino. El intento de extorsión —y eventual secuestro— a un penalista chileno se sustenta en la coincidencia de la patente de un vehículo, reconocimientos fotográficos y una minuta hallada en la memoria del teléfono celular incautado a Luis Moraga Parisi.

En un giro que extiende el alcance de la megainvestigación penal liderada por la Fiscalía Supraterritorial por secuestro extorsivo y lavado de activos, un abogado chileno —cuya identidad se mantiene bajo  reserva— interpuso una querella criminal por el delito de extorsión contra todos quienes resulten responsables de la red  que involucra al exfiscal Vinko Fodich. La acción judicial, según reveló Informe Especial de TVN, confirma que el sofisticado modus operandi atribuido a la agrupación no estuvo dirigido exclusivamente a comerciantes orientales en el denominado caso Clan Chen, sino que también tuvo como blanco a profesionales del foro local.

El profesional acudió a los tribunales de la capital tras atar cabos entre la cobertura mediática sobre las detenciones del exinspector de la PDI Rodrigo Navarrete Umaña, del imputado Luis Moraga Parisi y del exfiscal Fodich, identificando las mismas maniobras de amedrentamiento de las que fue objeto a fines de agosto.

El hallazgo en la conserjería y la pista del Chevrolet Sail

De acuerdo con los antecedentes contenidos en el libelo, los hechos se desencadenaron el sábado 26 de agosto de 2023, en la víspera de que estallara públicamente la causa. Hasta el edificio del abogado se presentó un sujeto caracterizado con indumentaria institucional que se identificó ante la conserjería como “comisario Castro”, exigiendo ingresar al departamento. Ante las dudas y el protocolo del condominio, el personal de turno le exigió su identificación y registró la placa patente del automóvil en el que se desplazaba, lo que provocó que el sospechoso abortara la diligencia y se retirara.

La patente anotada por el conserje resultó ser una pieza clave: corresponde a un vehículo Chevrolet blanco, modelo Sail, posicionado por las cámaras de seguridad en las inmediaciones de los secuestros ejecutados contra ciudadanos chinos. En esos registros audiovisuales, el automóvil era conducido por Luis Moraga Parisi —primo del excandidato presidencial Franco Parisi—, vehículo del cual descendió el propio exfiscal Vinko Fodich para acompañar a una de las víctimas a su departamento.

La cita en el café y el reconocimiento directo de Moraga Parisi

Tras el fallido intento de ingreso al inmueble, el falso policía contactó telefónicamente al abogado sugiriéndole una reunión en un café del sector céntrico de Santiago. En el mensaje, el sujeto le aseguró que no se trataba de “nada malo”, pero le insistió en concretar el encuentro para traspasarle información confidencial con el objeto de evitar que le ocurriera algún perjuicio.

El imputado llegó al café caracterizado como efectivo de la PDI, haciendo ostentación de manejar datos de inteligencia que solo estarían al alcance de un organismo policial o de un grupo con capacidad para influir en procesos penales. Una vez concretadas las detenciones de la cúpula de la red, la víctima fue sometida a un ejercicio de reconocimiento fotográfico, identificando en un 100% y de forma automática a Luis Moraga Parisi como el hombre que lo abordó en el recinto comercial. El peritaje coincidió además con antecedentes de la causa que posicionan a Moraga exhibiendo armas de fuego de servicio en conserjerías de las víctimas chinas para amedrentarlas.

El peritaje telefónico: La “hoja de ruta” y el libreto de la extorsión

Al momento de su aprehensión, Moraga Parisi se acogió a su derecho constitucional a guardar silencio. Sin embargo, la revisión forense a los dispositivos tecnológicos incautados —en particular a las conversaciones sostenidas con el exinspector PDI Rodrigo Navarrete— permitió a los investigadores recuperar un archivo eliminado titulado “Datos”.

El documento constituía un verdadero libreto o “hoja de ruta” redactado específicamente para extorsionar al abogado querellante. En la pauta se listaban supuestos ilícitos atribuibles al profesional —tales como delitos tributarios, venta de IVA, estafas reiteradas y lavado de activos—, junto a las líneas de diálogo que debía seguir el extorsionador: se le advertía que existía una imputación en el norte del país y que, de formalizarse, “ya no va a poder ejercer más como abogado”. A renglón seguido, la nota planteaba la celada al señalar que “la alternativa para salir de esto la tiene con nosotros”, concluyendo con la exigencia económica directa: “pongámosle un número”.

Un “falso cuartel” y la hipótesis de un secuestro frustrado

Para la representación legal de la víctima, la elaborada puesta en escena —que incluyó la simulación de un falso cuartel policial y el uso de vestimenta oficial— da cuenta de que la agrupación no improvisó en estos hechos y que la maniobra pudo derivar en un secuestro extorsivo. En tanto, la defensa de Luis Moraga Parisi declinó emitir pronunciamientos públicos, señalando que esperarán conocer el detalle de la querella antes de abordar los nuevos cargos.

 

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