El servicio dio un paso importante al elevar a la Fiscalía los antecedentes de la firma Ecomhill SpA, que opera bajo marcas como Easywalk y Giuliani Moda. Tras recibir más de 500 reclamos que denotan un patrón de engaño sistemático, la autoridad busca que se persigan delitos de estafa y apropiación indebida en un mercado que prometía moda italiana y descuentos agresivos.
Lo que comenzó como una fiscalización rutinaria por infracciones a la Ley del Consumidor terminó cruzando la frontera del derecho penal. El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) remitió formalmente los antecedentes de la empresa Ecomhill Sociedad de Inversiones SpA, conocida en el mundo digital bajo el nombre de fantasía Lorentina Chile, ante el Ministerio Público. El objetivo es que la justicia investigue la existencia de un eventual delito de estafa y otros engaños que habrían afectado a cientos de compradoras en el último año.
La historia de esta persecución judicial se sustenta en un volumen de quejas que el organismo calificó como “inusual”. Entre 2025 y 2026, la entidad acumuló 540 reclamos contra este grupo económico, que no solo opera a través de lorentinachile.com, sino que también controla los portales easywalk.cl y giulianimoda.cl. Mientras el primero se especializa en calzado, el segundo se presenta como una vitrina de vestuario y sastrería de “estilo italiano”, atrayendo a las usuarias con catálogos de accesorios y ofertas que llegaban al 70% de descuento.
Un patrón de conducta bajo sospecha
De acuerdo con el análisis del Sernac, las denuncias de las consumidoras revelan una secuencia de hechos que excede la mera negligencia administrativa. El relato de las afectadas coincide en puntos críticos: pagos realizados en línea por productos que nunca llegaron, retrasos injustificados en los despachos y, en los casos donde sí hubo entrega, discrepancias significativas entre lo que se publicitaba en la web y lo que finalmente recibían.
A esto se suma un componente que para el ente fiscalizador es clave para configurar el dolo: la inexistencia de canales de contacto. Las usuarias reportaron que, tras concretar la compra y detectar la falta de stock o el retraso, la empresa simplemente desaparecía, dejando a las víctimas sin respuestas ni soluciones. Para el organismo, la persistencia de estos incumplimientos y la falta de corrección por parte del proveedor sugieren un patrón que calza con los artículos 468 y 470 del Código Penal, referidos a la estafa y la apropiación indebida.
El salto a la persecución criminal
La decisión de involucrar a la Fiscalía no es aislada. Se enmarca en un convenio de colaboración vigente entre el Sernac y el Ministerio Público, diseñado precisamente para detectar casos donde los abusos de consumo se transforman en ilícitos penales. En este escenario, la autoridad administrativa determinó que los hechos analizados “desbordan la esfera del derecho del consumo”, obligando a una persecución penal más eficaz para proteger a los ciudadanos frente a estructuras de engaño digital.
Mientras la carpeta investigativa avanza en manos de los fiscales, el caso Lorentina Chile se perfila como un precedente relevante sobre los límites del comercio electrónico en el país. Por ahora, el Sernac mantiene abiertos sus canales de alerta para que nuevas afectadas se sumen a los antecedentes que ya posee la justicia, en un proceso que busca no solo la sanción administrativa, sino también la responsabilidad criminal de quienes están detrás de la Sociedad de Inversiones Ecomhill.




