La acción judicial se basa en hechos ocurridos durante un procedimiento de constatación de lesiones en el Hospital Regional. El organismo acusa que el funcionario realizó actos denigrantes, tomó fotografías con un celular personal y posteriormente acosó a la víctima utilizando antecedentes del procedimiento oficial.
El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) formalizó una querella criminal ante la justicia de Atacama por el presunto delito de tortura con connotación sexual, apuntando a la responsabilidad de un funcionario de Carabineros en la comuna de Copiapó. La acción judicial, ingresada el pasado 23 de junio, detalla una serie de actos que el organismo califica como denigrantes y constitutivos de graves violaciones a los derechos humanos.
Los hechos que motivan el libelo se remontan al 11 de mayo de 2026. En esa fecha, una mujer fue detenida en el marco de una denuncia por violencia intrafamiliar (VIF) y trasladada por el personal policial hasta el Hospital Regional de Copiapó con el fin de cumplir con el trámite de constatación de lesiones.
Incidentes en el recinto hospitalario
Según el relato contenido en la querella, el funcionario involucrado habría aprovechado el procedimiento para trasladar a la detenida a una sala contigua al sector de urgencias. Tras solicitar las llaves del lugar y cerrar las cortinas para ocultar su actuar, el uniformado le habría ordenado a la mujer que se desvistiera, bajo el supuesto pretexto de inspeccionar sus heridas.
Pese a que la víctima manifestó sentir vergüenza y encontrarse afectada emocionalmente por la situación previa, el carabinero habría persistido en su conducta. El abogado regional del INDH, Jorge Puelles, denunció que el funcionario realizó palpaciones en distintas partes del cuerpo de la mujer, incluyendo sus pechos, mientras utilizaba un teléfono celular ,presuntamente de uso personal, para tomar fotografías.
Uso de datos para acoso posterior
La denuncia del INDH no se limita a lo ocurrido en el hospital. De acuerdo con los antecedentes entregados por la defensa, el carabinero habría utilizado la información reservada obtenida en la Segunda Comisaría de Copiapó para conseguir el número telefónico de la víctima.
Posteriormente, el funcionario habría contactado a la mujer para ofrecerle una supuesta “protección” e invitarla reiteradamente a sostener encuentros fuera del contexto institucional. Según Puelles, el policía le habría señalado que podía brindarle apoyo y que buscaba una “conversación más informal para conocerse mejor”.
Calificación jurídica y estándares internacionales
Desde el punto de vista penal, el INDH invoca el artículo 150 A del Código Penal, que sanciona el delito de tortura, calificando el episodio como un caso de especial gravedad por su connotación sexual. La querella también fundamenta la acción en las obligaciones internacionales del Estado de Chile respecto a la prevención de la tortura y la violencia contra las mujeres.
El organismo manifestó que espera que el Ministerio Público instruya todas las diligencias necesarias para esclarecer los hechos y establecer las sanciones penales que correspondan. “El Instituto espera que la investigación se desarrolle con todas las diligencias necesarias y que, si los hechos son acreditados por la justicia, se establezcan las responsabilidades penales correspondientes”, sentenció el abogado Puelles.




