La Residencia Juan Pablo II, ubicada en La Granja y administrada por la Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, se convirtió en el escenario de una causa judicial que expuso las difíciles condiciones de habitabilidad de sus usuarios, adultos mayores con enfermedades de salud mental, y también del personal que trabaja como cuidándolos. El conflicto, que comenzó con la desvinculación de tres cuidadoras a fines de julio de 2024, escaló hasta la Corte de Apelaciones de Santiago, la que resolvió este jueves, mantener a firme la condena contra la institución religiosa.
De acuerdo con los antecedentes del fallo dictado por la magistrada Carmen Gloria Correa, del Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, el proceso permitió acreditar que el recinto “adolecía de fallas de infraestructura” y que, de manera habitual, “no se contaba con la totalidad de insumos para desempeñar las funciones”.
Guantes reutilizados
Durante el juicio, los relatos de las ex trabajadoras y testigos dibujaron una realidad diaria marcada por la escasez extrema en un centro destinado a pacientes con requerimientos de salud mental. Una de las declaraciones más tajantes fue la de la testigo María Cristina Bastias, quien afirmó ante el tribunal que en el lugar “había ratones, le decíamos a la coordinadora”.
La precariedad técnica en los artículos mínimos también quedó al descubierto. Según consigna el proceso, se constató que en el centro “había una silla de ruedas para 24 pacientes”, lo que obligaba a las cuidadoras a maniobrar con implementos insuficientes para la movilidad de los residentes. Asimismo, el racionamiento afectaba la seguridad sanitaria del personal: “Nos pasaban cinco pares de guantes para el día”, sostuvo un testigo, añadiendo que incluso “nos daban guantes que teníamos que reutilizar”.
El historial de riesgos documentado incluye una “fuga de gas” registrada el 18 de noviembre de 2023, incidente que, según la denuncia, fue minimizado por la dirección a pesar de la concurrencia de Bomberos y la advertencia de que los flexibles estaban fuera de norma. En cuanto a la alimentación de los usuarios, los testimonios señalaron que “tenían mala alimentación” y que la dieta se basó por periodos prolongados en “carbohidratos y embutidos”.
Resolución judicial y montos de condena
La Décima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago —integrada por la ministra Elsa Barrientos, el ministro Tomás Gray y el abogado integrante Manuel Luna— resolvió rechazar el recurso de nulidad interpuesto por las trabajadoras. Con esto, el tribunal de alzada confirmó que no se acogía la demanda por tutela laboral (vulneración de derechos fundamentales), al estimar que las malas condiciones eran de larga data y no tenían una “relación causal con los hechos del despido”.
Sin embargo, el fallo dejó a firme la declaración de despido indebido o injustificado. En el fallo de primera instancia magistrada Carmen Gloria Correa, del Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, determinó que las cartas de despido enviadas por las Hermanas Hospitalarias eran de “idéntico tenor” y carecían de hechos específicos, pues solo mencionaban de forma vaga que las trabajadoras no levantaban a los pacientes, sin indicar “a qué usuarios, en qué circunstancias”.
Al confirmarse la sentencia, la congregación religiosa fue condenada a pagar las siguientes sumas:
- Amelia Huaman: Un total de $7.080.000, desglosados en $600.000 por aviso previo, $3.600.000 por años de servicio y $2.880.000 por el recargo legal del 80%.
- Carmen Soto: Un total de $2.760.000, que incluye $600.000 por aviso previo, $1.200.000 por años de servicio y $960.000 de recargo legal.
- Jeannette Herrera: $600.000 por concepto de indemnización sustitutiva de aviso previo.
La justicia concluyó que la congregación no aportó “prueba suficiente e idónea acerca del supuesto incumplimiento grave” que imputó a sus cuidadoras, cerrando así un proceso que desnudó las carencias del hogar administrado por la orden fundada en 1881.
Revisa aqui el fallo de Primera Instancia y el fallo de la Corte de Apelaciones




