La jornada de este lunes en el Anexo Penitenciario Capitán Pedro Yáber estuvo marcada por la presencia del excandidato presidencial Joaquín Lavín Infante, quien llegó al recinto para iniciar los trámites administrativos que le permitan visitar a su hijo. El exdiputado Lavín León se encuentra cumpliendo la medida cautelar de prisión preventiva desde el pasado viernes, tras ser formalizado por delitos de fraude al fisco, tráfico de influencias y uso malicioso de instrumento privado. Al ser consultado por la prensa en las afueras del penal, el otrora jefe comunal enfatizó su rol familiar: “Vengo a enrolarme como un papá que quiere visitar a su hijo que está pasando por un momento muy difícil”.
Sin embargo, el despliegue de Lavín Infante no solo tuvo un cariz humanitario, sino que sirvió para enfrentar los flancos judiciales que la Fiscalía Oriente abrió durante las audiencias de formalización de la semana pasada. En dicha instancia, el ente persecutor planteó que parte del equipo del exparlamentario habría realizado gestiones y llamadas telefónicas para apuntalar la campaña presidencial de su padre. Ante la posibilidad de ser incluido formalmente en la investigación por presuntos delitos electorales, el exalcalde fue enfático: “Si alguna vez pasa algo conmigo, bueno, lo enfrentaré como corresponde. Pero la verdad no hay nada”.
En lo estrictamente procesal, Lavín Infante descartó “totalmente” las presunciones del Ministerio Público que lo vinculan con el esquema de financiamiento irregular que se indaga en el entorno de la Municipalidad de Maipú. Por el momento, el ex presidenciable sostuvo que sus esfuerzos están concentrados en el apoyo técnico y emocional hacia su hijo, señalando que “hoy día todas mis energías están enfocadas en Joaquín; en decirle que lo apoyo, en fortalecerlo y en apoyarlo”. Respecto a los detalles de la defensa, indicó que solo ha mantenido contacto a través de los abogados y que espera concretar su primera visita este miércoles tras completar el proceso de enrolamiento.
La causa contra Joaquín Lavín León, que involucra un presunto perjuicio fiscal superior a los 104 millones de pesos, se mantiene como una de las aristas más complejas del caso que afecta a la gestión de Cathy Barriga. Mientras el hijo del exalcalde cumple sus primeras noches en el recinto penitenciario, su padre optó por una estrategia de prudencia mediática, concluyendo que “cuando llegue el momento diré las cosas y todo estará claro”, dejando en manos de la justicia la resolución de una trama que amenaza con expandir su radio de impacto hacia la cúpula histórica de su sector político.




