Créditos Imagen : Captura de pantalla Poder Judicial TV
La exministra de la Corte Suprema pasará su primera noche en un recinto penitenciario a la espera de la dictación de sus medidas cautelares. La Fiscalía ya pidió su prisión preventiva.
Esta noche marcará un antes y un después en la vida de la ex ministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco. Y también un antes y un después en la historia penal chilena. Porque esta noche, una de las protagonistas del caso Muñeca Bielorrusa, no sólo pasará su primera noche en la cárcel a la espera que se decreten sus medidas cautelares, sino que será el corte de cinta de la primera cárcel vip de mujeres en el país, destinada a aquellas imputadas de alta connotación pública, delitos económicos y de corrupción que se consideran de baja peligrosidad y que demuestra que los llamados crímenes de cuello y corbata no son de exclusividad masculina.
La mujer, de quien durante este proceso se ha señalado -incluso por su propia peluquera-que acudía hasta tres veces por semana a peinarse, realizarse masajes y mantener su característico rubio platinado, recibió la noticia vestida con la misma polera a rayas y la chaqueta con la que el día anterior había salido detenida desde su domicilio en Las Condes. Sin joyas, ni una gota de maquillaje y con las manos esposadas, se la vio tomar con dificultad una jarra para servirse agua.
La cárcel Vip
El origen de este módulo no responde a una política penitenciaria de largo aliento, sino que surgió de una polémica concreta que demostró una grieta en el sistema. Tras el estallido del denominado “caso audios”, comenzaron a surgir cuestionamientos por una eventual discriminación de género en el régimen penitenciario chileno. Abogados defensores, imputadas y sectores políticos pusieron sobre la mesa una diferencia difícil de justificar: mientras hombres involucrados en causas complejas o de alta exposición pública accedían al exclusivo Capitán Yáber, las mujeres eran derivadas, sin alternativa, a cárceles comunes.
La crítica apuntaba a una desigualdad estructural. El sistema contemplaba un espacio diferenciado para hombres imputados por delitos económicos o de corrupción, pero no ofrecía una opción equivalente para mujeres en la misma situación procesal. En ese contexto, hace cerca de 90 días Gendarmería habilitó un módulo especial al interior del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín.
El espacio fue acondicionado a partir de instalaciones ya existentes dentro del penal, adaptadas para cumplir funciones de reclusión bajo un estándar distinto al de los pabellones comunes. Se trata de un sector físicamente separado del resto de la población penal, con acceso controlado y supervisión permanente por parte de personal de Gendarmería.
El módulo cuenta con piezas individuales y baños que ofrecen un mayor nivel de privacidad y que no se cruzan con las áreas de circulación general del penal. Las piezas presentan mejores condiciones materiales, tanto en superficie como en resguardo, y están diseñadas para evitar el contacto directo con internas de otros módulos.
Su funcionamiento contempla un régimen de control reforzado, con circulación restringida y una administración diferenciada, precisamente en atención al perfil de las internas que está destinado a albergar. A diferencia del resto del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín -caracterizado por espacios compartidos, rutinas colectivas y una alta densidad de población penal-este módulo opera bajo una lógica de aislamiento funcional y control individualizado.
Un espacio que según la defensa de Vivanco, Jorge Valladares, es una “sección donde va a estar en condiciones segregadas del resto de la población- en el sector de cumplimiento y además se va a permitir que puedan acceder algunas cosas para que tenga un mínimo de conforto, que le permita tener ropa, abrigo y sus medicamentos”.
La primera jornada
Durante la audiencia, el Ministerio Público -a través del fiscal regional de Los Lagos Marco Muñoz-comunicó la apertura formal de la investigación en su contra por presuntos delitos de cohecho y lavado de activos, en el marco de la denominada trama bielorrusa. La formalización continuará en los próximos días hasta el viernes 30 de enero, instancia en la que se discutirán en detalle los antecedentes, las cautelares definitivas y los plazos de investigación.
Vivanco, destituida de la Corte Suprema en octubre de 2024, enfrenta acusaciones por haber intervenido en decisiones judiciales en favor de intereses privados extranjeros, en un caso que ha sacudido al Poder Judicial y reabierto el debate sobre corrupción, élites y privilegios.
La mujer, que alguna vez le dijo a los ministros de la Corte de Apelaciones “nadie de aquí está por obra y gracia del espíritu santo”, pasará otra noche privada el libertad, con dos fármacos contra la ansiedad que le fueron recetados el 16 de enero según su abogado y se convertirá en debutante de una cárcel que seguro no quería inaugurar.




