La «Primera Línea» del Centro de Justicia: Quiénes son los que han permitido que el Sistema Judicial siga funcionando

Jun 20, 2020 | Entrevistas

Desde el inicio de la pandemia, personal de Gendarmería no ha cesado sus funciones. A diario, reciben a los detenidos -en su mayoría- por infracción al Artículo 318, es decir, por poner en peligro la salud pública al no respetar las reglas higiénicas o de salubridad. Además, son quienes están a cargo de conectar los equipos para que se puedan realizar las audiencias por videoconferencia, y aunque han tenido varias bajas por contagio, continúan en la «primera línea» del edificio de tribunales.

Andrea González Schmessane, En Estrado.

Desde que el Gobierno declarara Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe en todo el territorio nacional producto de la pandemia, el país debió reordenarse y adaptarse a un escenario en el cual la distancia social y el teletrabajo se convirtió en regla. Al menos, para gran parte de la población que tuvo las condiciones para hacerlo.

Sin embargo, existe un grupo de trabajadores que –desde entonces- ha debido redoblar sus funciones y adaptarse a una sobrecarga laboral para permitir que el sistema judicial pudiera seguir operando: Gendarmería de Chile.

¿La razón? Si bien el Poder Judicial reguló el teletrabajo y posibilitó la tramitación de causas a distancia y el desarrollo de audiencias por videoconferencia para dar continuidad a la administración de justicia, quienes han permitido que eso suceda son –precisamente- los funcionarios de la entidad penitenciaria que operan en el Centro de Justicia.

Según explicó a En Estrado el Mayor Ariel Inostroza Mejías, Jefe Sección Tribunales, de Gendarmería de Chile,  «el sistema de justicia penal no se ha paralizado y por lo tanto, hemos tenido que adaptarnos a este proceso para dar cumplimiento a todo lo que legalmente corresponde».

«Hemos tomado todas las medidas preventivas que dicen relación con los mecanismos de seguridad para evitar contagios, sanitizadores y turnos especiales», agrega, detallando desde el inicio de la crisis producto del Covid-19 «hemos dotado de implementos de seguridad a todo el personal, entregando overoles quirúrgicos, mascaras faciales y guantes» para poder continuar sus funciones.

Controles de detención

A diario, cuenta Inostroza, funcionarios de Gendarmería deben recibir a las personas que pasarán a control de detención en audiencias remotas, e implementar todas las conexiones para que los procedimientos se realicen respetando las garantías de los imputados y en el tiempo establecido. Y de ese grupo, afirma, existen quienes han sido detenidos por infringir el Artículo 318, es decir, por poner en peligro la salud pública al no respetar las reglas higiénicas o de salubridad, y un número no menor de contagios con el virus.

«La mayor dificultad que hemos tenido es la falta de recursos humanos», lamenta Ariel Inostroza, argumentando que varios gendarmes han sido diagnosticados con Covid-19 y enviados a hostales sanitarias para resguardar la salud del resto de los funcionarios y de la familia del afectado.

«Esto no para y aunque seamos menos, debemos seguir funcionando», insiste, recalcando que «nos esforzamos para -igualmente- sacar adelante esta gran tarea y estamos comprometidos con eso».

Respecto al perfil de los detenidos, el mayor de Gendarmería explica que existen dos grupos: «aquellos que viven de la delincuencia y son reincidentes, y quienes producto de su trabajo, tienen que salir y no respetar la cuarentena».

«Generalmente son personas que no tienen contrato laboral ni la posibilidad de hacer teletrabajo, entonces uno igual uno empatiza con ellos porque dicen que es la única posibilidad de salir a ganarse el pan de cada día. Sabemos que no tienen la alternativa de quedarse en sus casas y hacer una cuarentena efectiva porque si lo hacen, no van a tener qué comer», puntualiza Inostroza.

«Ellos han desplegado todos sus esfuerzos para que el sistema funcione»

Sobre rol de Gendarmería de Chile para que el sistema de justicia no se detenga, la Defensora Regional (S) Metropolitana Norte, Alejandra Lobos, aseguró que «ha sido esencial». «Ellos han desplegado todos sus esfuerzos para que el sistema funcione. Reciben diariamente a cerca de 200 personas detenidas, con todos los resguardos posibles y son los primeros en llegar y los últimos en irse al final de la jornada», dice.

«Sin ellos, ninguna audiencia por videoconferencia sería posible y próximamente estarán presencialmente en los juicios orales que puedan realizarse», afirmó Lobos,  detallando que son ellos «quienes conectan las entrevistas privadas de los imputados con su defensor y asimismo, conectan las audiencias de control de detención».

«En tiempos de pandemia se han convertido en un servicio clave y esencial para que el sistema de justicia pudiera seguir funcionando. Solo nos queda reconocer y agradecer la labor silenciosa y abnegada que realizan en el Centro de Justicia», concluyó la defensora.

 

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