Abogada chilena encabeza Máster en Derecho Deportivo en España: “El dopaje genético existe en el deporte, pero es difícil detectarlo”

Oct 14, 2020 | Entrevistas

Silvia Verdugo, profesora del Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola CEU, conversó con En Estrado sobre el delito de dopaje deportivo y el dilema ético que existe al respecto.

Por Andrea González Schmessane, En Estrado.

La Fundación Española San Pablo Andalucía CEU, a través de su Instituto de Posgrado, prepara una nueva edición del Máster en Derecho Deportivo, y una abogada chilena asumió su coordinación.

Se trata de la Doctora en Derecho Deportivo, Silvia Verdugo, quien además es profesora del Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola CEU.

En conversación con En Estrado, desde Sevilla, Verdugo abordó el delito de dopaje deportivo y el dilema ético que existe al respecto, mencionando que la gran pregunta hoy es si el Doping alcanza a la manipulación genética y a la transferencia del dato genético, para mejorar capacidades, o si ello es, en realidad, un tratamiento terapéutico.

«El dopaje deportivo o doping, es un grave problema social. En el deporte se mueven millones de dólares en distintos eventos internacionales, y claro, todo deportista busca el éxito y alcanzar lo más posible. Ahora bien, utilizando sustancias y métodos dopantes desde hace siglos, han llevado a que hoy se utilicen métodos cada vez más sofisticados, uno de ellos, la manipulación de células modificadas, es decir, el dopaje genético». detalló.

«A groso modo, consiste en técnicas de laboratorio que buscan obtener mejor resistencia, rapidez en la cura de lesiones y se inyectan o ingieren como un medicamento cualquiera», explicó, mencionando que «los organismos que persiguen el uso de dopaje en el deporte, tienen distintos métodos de detección, y esa modificación genética del deportista, aún es muy difícil detectarla con los métodos actuales, tomando muestras de tejido corporal, por ejemplo», explicó, recalcando que «el dopaje genético existe en el deporte, pero es difícil detectarlo».

Las capacidades de Bolt, de Messi y la “donación” de material de los deportistas africanos para esos fines están hoy bajo cuestionamiento bioético. ¿Cuál es el problema evidente, estaríamos frente a un delito? 

Lo más importante es proteger la salud del deportista. Utilizando células modificadas, alteras el organismo del ser humano y los efectos secundarios pueden ser a corto o largo plazo. En Alemania, durante la Guerra Fría, con el Plan Robinson usaban pastillas para modificar a los atletas. Entonces, afectar la salud de las personas y deportistas, es un delito. Aquí, en España, existe el delito de dopaje deportivo, que se aplica a quienes afecten la salud de ellos. Y ya en el plano ético, es discutible cuando se admite que sujetos utilicen sustancias y métodos bajo “autorización terapéutica”.

Por ejemplo, un gran porcentaje de ciclistas piden esa autorización por problemas de asma para utilizar salbutamol (que permite abrir las vías aéreas y mejorar la oxigenación). Si permiten a uno, dos o tres competidores ¿hay igualdad de competición con respecto a los que no tienen asma? ¿Será efectivo que padezcan ese tipo de enfermedad? Ahí están los cuestionamientos éticos.

«Extremar las capacidades a través de estas manipulaciones, sería una suerte de doping»

Sobre lo anterior, el abogado Juan Carlos Manríquez, agregó que «potenciar de manera artificiosa las capacidades genéticas a través de un seudo tratamiento terapéutico que, en verdad, constituye una manipulación genética, le da a un competidor ventajas indebidas que el otro no tiene ante iguales capacidades».

«De ahí que uno sostenga que, más allá que le gusten o no le gusten determinadas figuras deportivas, el extremar las capacidades a través de estas manipulaciones, sería una suerte de doping, que es lo mismo que plantea el problema bioético hoy con la interconexión máquina-hombre, que lo que se pretende es potenciar cerebro humano con la máquina y la máquina con el cerebro humano, creando un cybercore, que en este sería, biológico», puntualizó el penalista.

| LO MAS LEIDO